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El “Machu Picchu argentino” está en Jujuy y casi nadie conoce su verdadera historia

Combina paisajes andinos, restos arqueológicos y una historia marcada por pueblos originarios, la expansión inca y una reconstrucción que aún genera debate.

La Quebrada de Humahuaca, en la provincia de Jujuy, es uno de los destinos más visitados del norte argentino por sus cerros de colores, sus pueblos históricos y su gastronomía regional. Sin embargo, entre los caminos del NOA se esconde un sitio arqueológico que muchos viajeros comparan con Machu Picchu.

Se trata del Pucará de Tilcara, una impresionante fortaleza de piedra que se alza sobre un cerro a 2.500 metros de altura en la provincia de Jujuy. Al igual que la mítica ciudadela peruana, este rincón del Noroeste Argentino (NOA) ofrece una combinación perfecta de paisajes imponentes, muros prehispánicos y una profunda conexión con el pasado andino.

Según supo la Agencia Noticias Argentinas, detrás de sus postales con cardones gigantes, se esconde un secreto arqueológico que pocos turistas conocen al momento de visitarlo.

EL ERROR HISTÓRICO QUE COMETEN LOS TURISTAS

Existe una creencia muy arraigada de que el Pucará de Tilcara es una ciudadela puramente incaica. Sin embargo, la ciencia arqueológica demostró que los incas no lo construyeron. Los verdaderos fundadores de la fortaleza fueron los tilcaras, una parcialidad del pueblo originario Omaguaca.

Ellos levantaron los primeros muros de piedra alrededor del siglo XI, casi 400 años antes de que el Imperio Inca se expandiera hacia el actual territorio argentino. El lugar funcionaba originalmente como una micro-ciudad defensiva, religiosa y residencial para proteger sus recursos agrícolas.



La llegada de los Incas: Hacia el año 1480, el Imperio Inca avanzó sobre la región y conquistó a los omaguacas. Al notar la estratégica ubicación del Pucará, decidieron no destruirlo. Lo transformaron en una llacta (un centro administrativo y militar) para controlar el traslado de metales preciosos hacia el Cusco.

LA VERDAD OCULTA DETRÁS DE LOS MUROS

Otro dato fascinante para los viajeros es que lo que se visita actualmente es, en gran parte, una reconstrucción polémica. A principios del siglo XX, los arqueólogos Juan Bautista Ambrosetti y Salvador Debenedetti descubrieron el sitio prácticamente en ruinas.

En las décadas de 1940 y 1950, se decidió reconstruir el pueblo para fomentar el turismo en el norte. Historiadores modernos señalan que los encargados de la obra utilizaron técnicas e ideas basadas en la arquitectura inca del Perú, en lugar de respetar fielmente el estilo omaguaca original.

Además, la famosa pirámide trunca que corona la cima y que todos fotografían no es aborigen. Es un monumento de 1935 dedicado a los arqueólogos pioneros que descubrieron el lugar.

CÓMO LLEGAR AL CORAZÓN DE LA QUEBRADA DE HUMAHUACA Y QUÉ TENER EN CUENTA ANTES DE VIAJAR

Si estás planeando una escapada de fin de semana largo al NOA, tomar nota de estos datos clave te va a ayudar con el itinerario:

Dónde queda: A solo 1,5 kilómetros del centro del pueblo de Tilcara, Jujuy. Se puede acceder fácilmente caminando o en auto.

Qué vas a ver: Viviendas de piedra reconstruidas, corrales de llamas, un centro ceremonial y el impactante Jardín Botánico de Altura lleno de cactus gigantes.



Vistas panorámicas: El predio ofrece postales espectaculares de 360 grados a toda la Quebrada, ideales para capturar al atardecer.

Recomendación: El predio cuenta con un centro de interpretación. Recorrerlo con guías locales enriquece la experiencia al descubrir la verdadera historia debajo de las piedras.

El Pucará de Tilcara no necesita competir con el Machu Picchu real. Su magia radica en su propia historia de resistencia, su imponente geografía y el viento andino que todavía susurra los secretos de los guerreros de la Quebrada.

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